no te intimida

(imagen: el otrorongo)

"Al carajo"

La noche de Calle 13 en Lima que muchos prefieren olvidar. 

Publicado: 2014-11-13

El concierto con el que Calle13 regresaba al Perú después de su vergonzosa actitud en torno a su presentación del 3 de diciembre de 2011, fue cancelado. Y a los minutos ya estaba René Pérez, su vocalista, ofreciéndose a cantar gratis si le prestaban un par de amplificadores. ¿Buen gesto? Nada que ver. Purita demagogia que buscaba que la gente se siga olvidando de la malcriadez de hace tres años. Aquí un texto publicado la tarde siguiente de esa madrugada que tanto ellos como sus fans enamorados, no quieren que les recuerden.


Y mira que Eva Ayllón lo dijo sobre una tarima hace más de un mes. Qué Rosita Chung ni qué Pochita. La criolla se lleva de encuentro a todo aquelarre nacional con su sentencia lanzada a modo de criollada el último día de nuestra no menos criollísima canción: "Cuando ustedes pagan su 'platón' para ir a ver los espectáculos internacionales, no me digan que empiezan puntuales", disparó la doña en una desafortunada actitud que sólo aquellos que la hemos visto (en vivo) pudimos entender sin ánimos de sacarle la chochoca. 

Pero mira lo que son las cosas. La Ayllón debe estarle dando las gracias a San Martincito por la confirmación ayer de su teoría por parte del grupito ese que se juran los Silvio Rodríguez del Bronx, quienes no contentos con lanzar la primicia vìa Twitter de que no estaban en el país a la hora de su concierto (una sacada de lengua a lo Fujimori usando un fax japonés), llegaron bien achoris, mandando al carajito, despotricando contra la madre naturaleza e invitando a que cualquiera que sintiese que estaba en su derecho de reclamar, se atreviera a subirse al escenario a decírselo en su cara pelada. (Nunca mejor dicho)

No fue uno, ni fueron dos, (que te perdone yo que te perdone, lalala) fueron 7 horazas las que el desubicadito René Pérez, autoapodado Residente, y su compadre y la hermana que a nadie le importa cómo se llaman pero responden al mote de Visitante y PG-13, tuvieron esperando a un estadio a reventar aguantándose el sueño y la pichi (habemos los que no nos gusta utilizar otro water que no sea el nuestro y menos un Disal), a que se dignaran a aparecer con esas cancioncitas que, estoy convencido, sólo el 20% del aforo se sabía enteras.

Para cuando Pérez y sus secuaces ya habían cruzado migraciones en el Jorge Chávez, Lima ya llevaba horas despachándose de lo lindo a través de la red social del pajarito con el hashtag #medemorocomocalle13, que lanzó buenísimos ejemplares que deberían tomarse en cuenta si alguna vez se quiere hacer una recopilación de lo más notable desde que se inventaron las frases con michi delante. Tomando en cuenta la otra hora que se demoraron en dejar todo como cañón para saltar al escenario, el buen René debió aprovechar en revisar su Blackberry (mira tú lo anticonsumista que nos resultó el muchacho) y caer en cuenta que debían llegar mansitos, excusándose (así no tuviesen la culpa del retraso, porque en orden de inocentes el público encabezaba la lista) y dispuestos a tocar por lo menos la mitad de la cantidad de horas que se hicieron esperar.

Ni lo primero, ni lo segundo, ni lo tercero. "Qué me paren la música cabrona", ay, cómo se puso la cosa; "vamos a hacer algo", mira, contigo me la pensaría; "estamos en familia", demórate un poquito, causa, ya quisieras; "nosotros no hemos dormido en tres cabrones días", oye, hijito, ¿te cuento yo mi vida? porque también da mucha pena; "yo no soy Luis Miguel, ni soy Shakira, ni he estado en ningún cabrón jacuzzi agarrándome las bolas", pues no, porque aunque no me gusten vale reconocer que alguito si cantan, no como tú que lo único que haces es rimar lo primero que se te ocurre a raudo ritmo digno sólo de algún apretón de bolas en un cabrón jacuzzi; "yo he ido a Venezuela para decirles a esos presidentes por qué Puerto Rico no es parte de esta cumbre", y como diría Guajaja ¿a mí que chu?; "le doy las gracias a quienes quisieron estar, los que se quieran ir que se vayan al carajo", ah no, ¿A dónde me mandaste? Agárrenme que me subo; "y el que tiene algún problema, tiene la tarima abierta, que se trepe aquí como un hombre y que me lo diga a la cara", bueno, eso de 'como un hombre' lo tenemos complicado; pero, a ver, ¿por qué no te bajas tú, ah?... ya ves, ¿no que muy machito?.

No pues, mira lo primero que te dicen y lo primero que haces. Como soy buena gente te voy a dar unos consejitos para cuando se te presente algún problema similar, mi querido Residente. Primero, te hubieras tomado un par de Red Bulls al bajar del avión para no venir con tu excusa de los días sin dormir, porque ese insomnio no es ad honorem, mi estimado. Segundo, apenas salías del aeropuerto te enrumbabas a San Marquitos que la tenías a un paso (y encima no tenías tráfico), entrabas, y con las mismas te subías al escenario ¡a pedir perdón! (y ya te dejé clarito que me importan tres Chávez, dos Morales y un Correa que la culpa no fuese tuya). Tercero, hechas las disculpas del caso, pasabas a explicar que se tomarían un tiempito más en preparar los equipos para empezar tu show y así te ahorrabas el llaverazo que provocó tu payasada. Cuarto, me dejabas de lado tu rollo "yo quiero que mi país, bla bla bla", porque no era el momento ni el contexto de buscar que la gente se solidarice con tu causa, por más de acuerdo que podamos estar con ella. Quinto, dabas el mejor concierto de tu vida, no sólo en calidad (que a decir de los presentes hay que reconocer estuvo casi a la altura) sino en duración, porque miles hicieron cola desde las dos de la tarde y merecían salir afónicos, con las piernas destrozadas de saltar, una sonrisa en la cara y un "putamadre, qué paja". ¿Apuntaste? Good boy (así, en inglés, pa' que te arda).

Oye, ¿en qué cabeza cabe el cantar en dos lugares la misma noche? O sea, ni que fueran el Grupo 5. ¿En qué cabeza cabe cantar en dos países la misma noche? Ah, cierto, en esa cabeza pelada que ha construido un dizque discurso socialista que -oh, casualidad-, lo celebran y repiten, en su mayoría, quienes no tienen ni puñetera idea de lo que eso significa. Esa misma gente que la madrugada del domingo les aplaudió la gracia, no les exigió una disculpa ni le pararon la evidente malcriadez que se evidenció aun más (y vale la redundancia) en un tuit enviado después del concierto, donde el señorito Pérez daba a entender que el show "prácticamente fue gratuito", como diciendo 'y encima se quejan'. Esa misma gente que no tuvo las bolas (esas mismas que René jura no se agarra en los cabrones jacuzzis) para obligarlo a pedir perdón en el escenario y no por twitter después del chongo. 

¿A quién le has ganado gritando 'revolución' mientras te metes de cabeza al sistema con trofeos en forma de magáfono, hijito? Gracias a los que lo entienden, Residente. El resto, que se vaya pa'l calajo.


(Publicado originalmente el 4 de diciembre de 2011)


Escrito por

Ginno P. Melgar

Esperando un mundo regido por la igualdad con base en las diferencias. @ginnoceronte


Publicado en

El padre de Bambi

donde la historia trata por igual a todos los personajes del cuento